Hadrosaurios
LOS HADROSAURIOS O
DINOSAURIOS CON PICO DE PATO
Los
hadrosaurios, significa reptiles gigantes, son los conocidos como
dinosaurios de pico de pato, y dominaron los paisajes del Cretácico
tardío, como ocurre en la actualidad con los antílopes africanos. Eran un
grupo que dinosaurios ornistiquios, que vivieron hace 97 y medio a 66
millones de años, en lo que hoy es Norteamérica, Asia, Europa y otros
lugares.
Una característica distinta de estos
dinosaurios herbívoros era un pico similar a los picos de los patos, razón
por la cual se les llama a veces como ya hemos dicho dinosaurios con pico de
pato. Aunque el pico de la cabeza larga y estrecha carecía de dientes, los
hadrosaurios tenían un buen número de molares como dientes trituradores,
en la parte posterior de las mandíbulas, en ocasiones unos 2.000 es su
conjunto de maxiliares, dispuestos de una manera muy complicada y formando
lo que se ha dado en llamar una batería dental; los dientes se desgastaban
continuamente y siempre crecían otros para sustituirlos, por lo que es
evidente de en la dieta de este dinosaurio figuraban alimentos o materia
vegetal dura y áspera.
Medían entre unos 4 y 15 metros de
longitud. Caminaban probablemente a cuatro patas la mayor parte del tiempo.
Tenían una fuerte cola aplanada que les debió de resultar muy útil cuando
se sumergían en el agua. También, para huir de los depredadores más
aprisa, corrían erguidos sobre las patas traseras, manteniendo el
equilibrio de sus pesados cuerpos con la cola, que era también larga y
rígida. Entre los dedos de la mano antiguamente se decía que tenían una
membrana, pero hoy se cree que son almohadillas que se aplastaron en la
fosilización. De hecho, hasta hace poco tiempo, creían que con las
membranas vivieron mayormente en largos y pantanos, desde luego debió de
ser un modo seguro de protegerse de carnívoros tan terribles como los
tiranosaurios, pero en los últimos años han sugerido dudas al respecto. Un
par de estos dinosaurios con pico de pato se han encontrado en un estado de
momificación, con una clara impresión de la piel en la roca circundante y
con el contenido del estómago todavía bastante bien preservado para que
pudiéramos saber lo que había comido el animal: grandes cantidades de
hojas de pino, junto con las ramitas, semillas y frutos de otras plantas
terrestres.
La mayor parte tenían un cuerpo
semejante, y las docenas de especies se diferenciaban por la cresta que
llevaban en la cabeza. Muchos dinosaurios no llevaban ningún adorno, pero
otros presentaban una variedad de protuberancias, espinas, tubos y crestas
por encima y por detrás de los ojos. En todos los casos, las crestas están
formadas por la prolongación posterior de los premaxilares y los nasales,
los huesos que están situados en la parte superior del hocico entre las
fosas nasales y las cuencas oculares. El corte transversal del cráneo de un
Hadrosáurido permite apreciar que la cavidad nasal se prolonga hacia el
final de la cresta, por más vueltas que dé. De este modo, el aire penetra
por las fosas nasales, sube y atraviesa la cresta, y luego vuelve a
descender por la garganta y los pulmones. El aire se expira siguiendo la
misma ruta tortuosa.
En algún momento, se pensó que las
crestas eran aparatos para respirar bajo el agua o tal vez tubos
respiratorios; se creía que los hadrosaurios eran bastante acuáticos, por
sus picos similares a los de los patos, y sus patas palmeadas. Se suponía
que podían almacenar en la cresta el aire suficiente para realizar una
breve zambullida, o incluso utilizarla como tubo respiratorio. Sin embargo,
la cresta no estaba abierta en el extremo, y por lo tanto no podía
funcionar así. Además, la capacidad total de la cresta era demasiado
reducida para que un animal tan enorme pudiera respirar bajo el agua. En la
actualidad se cree que los hadrosaurios eran animales fundamentalmente
terrestres, que solían frecuentar las zonas secas, con árboles, y se
alimentaban de hojas duras que molían con sus baterías de poderosos
dientes. También se propuso que podría ser la base de una corta
prosbócide, a fin de evitar que el agua o la arena llegaran a los pulmones,
o que proporcionara puntos de fijación para los ligamentos y músculos que
sujetaban y movían la pesada cabeza; pero hoy no se pueden aceptar estas
teorías un tanto absurdas.
Entonces, ¿para qué servían las
crestas?. Parece evidente que se trataba se señales de reconocimiento para
diferenciar las especies y, posiblemente, los sexos. Por la forma de la
cresta un Hadrosáurido sabía si un animal era de su misma especie y, por
lo tanto, si valía la pena relacionarse con él de alguna manera. Además,
se ha demostrado que muchas crestas manifiestán dimorfismo sexual, dentro
de un tipo de hadrosaurios, la mayor parte de la población fósil tenían
crestas de una determinada forma, mientras que la otra mitad tenían crestas
similares, pero diferentes en algún sentido; por ejemplo, más pequeñas.
Esta función de reconocimiento sexual se intensificaban por medio del
sonido. El trabajo del Doctor David Weishampel, publicado en 1983,
demostraba que los complejos recovecos de los conductos nasales que
existían en las crestas de algunos hadrosaurios realizados a escala,
descubrió que podía obtener una variedad de bramidos y chillidos, y
elaboró la hipótesis de que cada sexo de cada especie emitía un grito o
un trompeteo característico. El ambiente del Cretácico superior de Alberta
debió similar al de un bulliciosa jungla de la actualidad.
Había dos familias de hadrosaurios:
hadrosáuridos y lambeosáuridos. La principal diferencia entre los
subgrupos era la forma del cráneo. Los hadrosáuridos tenían cráneos
planos, algunos con bultos de sólido hueso en el hocico, mientras que los
cráneos de los lambeosáuridos tenían crestas óseas grandes y huecas.
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Sauristiquios
Ornistiquios
Espectacular imagen de un hadrosaurio cuidando a
sus pequeños |