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 Portada - Información y artículos sobre Cine en Casa - Guía de Cine en Casa - Elección de los altavoces - Canal central

Guía de Cine en Casa

Guía de Cine en Casa
  1. Elementos de un equipo de cine en casa
  2. Elección del dispositivo de visualización
  3. Elección de la fuente de vídeo
  4. Elección de la electrónica de procesado y amplificación
  5. Elección de los altavoces
  6. Tipos de cables y modos de conexión
  7. Acústica y colocación de altavoces, oyente y otros elementos
  8. Decoración e iluminación

Publicado en Julio 2007

 

5. ELECCIÓN DE LOS ALTAVOCES

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ALTAVOZ CENTRAL

No tiene otros nombres, se le conoce como canal o altavoz central. Hasta hace no mucho, no se le ha dado la importancia que merecía. Por este canal sale un importantísimo porcentaje de toda la banda sonora de la película, incluyendo casi todo el diálogo, muchos efectos, y parte de la música. Suele tener una forma alargada (poca altura y muy anchos), y siempre va montado (o debería) encima o debajo del dispositivo de visualización, aunque también se ve en otras posiciones más peculiares y no siempre acústicamente recomendables, como integrado en la pared o, en un sistema de proyección de vídeo, colocado detrás de una pantalla "acústicamente transparente".

El motivo por el que es necesario este canal se explica en el artículo que escribimos hace unos años Historia del Home Theater. Básicamente viene a contar que (aunque en un Cine en Casa dispongamos de un canal izquierdo y derecho delanteros) si no tenemos canal central, solamente la persona que esté sentada exactamente a la misma distancia de los dos (en el centro) será capaz de oír los sonidos saliendo verdaderamente de entre lo dos altavoces, que es donde está colocado el dispositivo de visualización (recordemos que esto era una forma de llamar a la TV o la pantalla de proyección) y, de ese modo, asociar los diálogos a las caras que vemos y darle mayor credibilidad al hacernos creer que salen de ellas. Del mismo modo, sólo el que está sentado en el centro podría oír correctamente los "paneos", por ejemplo el ruido del motor de un coche yendo de la izquierda a la derecha pasando por delante de nosotros.

Aprovecharemos para recordar que un dos simples canales en una configuración estéreo son capaces de hacer, sin ningún problema siempre y cuando estemos sentados en el centro de ellos, una imagen sonora procedente de una fuente puntual situada entre ellos dos. Al igual que el hecho de tener dos ojos nos ayuda a calcular mejor las distancias a los diferentes objetos, el tener dos oídos nos posibilita poder colocar en el espacio con los ojos cerrados dónde está ubicada una fuente de sonido. Esto el cerebro lo hace interpretando la diferencia de tiempo que tarda en llegar el sonido a uno y el otro oído. Un sonido en el mundo real que esté produciéndose delante de nosotros llegará simultáneamente a ambos oídos. Del mismo modo, dos altavoces que reproduzcan el mismo sonido enviarán las mismas señales a ambos oídos, haciendo creer que el sonido está justo enfrente de nosotros. Un problema que puede asociarse a esto, es que el cerebro tiene que estar constantemente reconstruyendo esa sensación de imagen central. Por ello, hay quien dice que el canal central también sirve para evitar lo que se denomina fatiga auditiva, así como posibles distracciones por parte nuestra.

Para evitar todos los problemas comentados en los dos párrafos anteriores, se añadió el denominado canal central. De este modo,  quien esté sentado a la izquierda o derecha también pueda oír todo lo comentado, incluso los que estén situados al borde del sofá. Asimismo, aunque por ejemplo estemos situados relativamente cerca del altavoz delantero izquierdo, la presencia de un canal central evitará que todo el sonido se nos colapse hacia ese mismo lado. Y finalmente, concretamente en altavoces de baja calidad, un canal central ayudaría a reducir la carga a los canales izquierdo y derecho, repartiéndose el sonido de dos en tres altavoces, ofreciendo así un sonido más claro.

  • ¿Qué son los modos del canal central Phantom, Wide y Normal?

    Es posible prescindir del canal central en un equipo de Cine en Casa, pero es una opción poco recomendable dado el gran "agujero" de sonido que se produciría en la escena sonora en caso de no estar sentados perfectamente centrados entre los dos canales principales. Para ello hay que poner el canal central en modo "Phantom" o "None", en ese caso su sonido se redistribuye entre los dos altavoces delanteros.

    Además, los receptores A/V ofrecen otros dos ajustes relacionados con el canal central: "Wide" y "Normal". Ambos afectan al rango de frecuencias de audio que se envía al altavoz central. Cuando se cambia a "Wide" o "Large", el receptor envía al canal central todo el rango completo. Sin embargo en "Normal" o "Small", se filtran paso-alto las frecuencias más bajas, es decir, se suprimen, con el fin de evitar la sobrecarga del mismo, dado que a bajas frecuencias es cuando los conos alcanzan su máximo recorrido.

    Sistema con altavoz central igual a los principales Sistema con altavoz central más pequeño que los principales Sistema sin altavoz central
    Wide
    Si el central es igual que el izquierdo y el derecho (20 - 20.000 Hz).
    Normal
    Si es más pequeño que el izquierdo y el derecho (100 - 20.000 Hz.)
    Phantom
    Si no está. La información se reparte entre los canales izquierdo y derecho

    La mayoría de canales centrales están hechos de un tamaño relativamente pequeño comparados con los canales principales, bien por razones estéticas y prácticas para poder colocarlos debajo o encima de una pantalla, bien por razones técnicas, dado que se suprime la capacidad del altavoz central de ofrecer una gran extensión en bajas frecuencias en pro de conseguir más claridad en frecuencias medias al evitar su enmascaramiento por los graves. Por ello, el modo "Wide" sólo debería ser utilizado en caso que el central sea de muy grandes dimensiones, equivalente a la de los canales principales, los cuales, también han de ser grandes y del tipo "full-range", es decir, provistos de transductores de graves de buen diámetro y de calidad, que puedan realizar largas elongaciones de las suspensiones sin esfuerzo.

    En los receptores modernos y de gama media y alta, se puede seleccionar directamente la frecuencia de corte, por debajo de la cual queremos suprimir las frecuencias más bajas para evitar que lleguen al canal central y así protegerlo. El estándar THX dicta 80 Hz, la cual es una cifra muy razonable que se puede tomar como referencia. En caso de ser un central muy pequeño, con midwoofers de 3'' ó 4'', es recomendable subirlo hasta 100 ó 120 Hz. Si es un central con midwoofers de 6'' e, incluso, woofers de 8'', podemos bajarlo hasta el mínimo, normalmente 40 Hz. Incluso en caso de tener un central con estos grandes woofers, puede no ser recomendable enviarle frecuencias por debajo de esa frecuencia (es decir, ponerlos en modo "Wide"), a no ser que dispongamos de transductores de 10 o 12 '' que sepamos que van a aguantar lo que les pidamos (es importante tener en cuenta que si existe un central con woofers de tanto diámetro, es sólo un caso aislado y prácticamente anecdótico).

  • Qué tipo de central elegir para el sistema de altavoces

    Existen claramente dos opciones simples aunque poco recomendables. Una de ellas es poner el modo "Phantom" del apartado anterior, es decir, prescindir directamente del canal central, y la otra es emplear los altavoces de la propia televisión. Normalmente, éstas disponen de algún tipo de entrada (por conectores RCA o, directamente, con un adaptador y al euroconector) que permiten emplear los altavoces internos de la misma como si fueran el canal central del sistema de sonido envolvente. Sin embargo, es poco recomendable por tres razones. Si la TV tiene dos altavoces, estos estarán situados a ambos lados de la pantalla y, por tanto, muy cerca de los altavoces izquierdo y derecho. Otra, que su calidad será, casi con toda seguridad, inferior a la del resto de nuestros altavoces. Y por último, y lo que es más importante, a parte que será de peor calidad, es que sonará diferente, y se podrá distinguir perfectamente si el sonido proviene del centro o de la izquierda o la derecha, como comentaremos en un momento. Por tanto, desecharemos la idea de ahora en adelante de emplear los altavoces de la TV como canal central.

    Aunque en principio podemos montar un altavoz central de cualquier marca junto con los altavoces izquierdo y derecho, sería mejor idea poner uno lo más acorde posible a dichos canales. Todos los altavoces suenan ligeramente diferentes unos a otros. No importa cómo de alta sea su calidad o cómo de plana sea su respuesta de frecuencia. Siempre introducen una ligera coloración, es decir, variaciones de precisión en su sonido. Si el canal central posee un tipo de sonido diferente a los canales izquierdo y derecho, nunca conseguiremos un suave y continuo campo sonoro en la parte de los altavoces delanteros. Es decir, cuando un sonido vaya de izquierda a derecha, perdería su carácter y cambiaría de forma abrupta.

    El ejemplo más sencillo para entender esto es un coche pasando del canal izquierdo al derecho que, si la mezcla es correcta, también atravesaría el central. Si este canal tiene un sonido diferente a los otros dos, el coche sonaría con un cierto carácter cuando empieza a moverse, cambiaría al atravesar el central, y volvería al matiz original al llegar al derecho. Esto destruiría la uniformidad ideal de la escena sonora que pretendemos recrear.

    La solución es adquirir tres canales delanteros diseñados para funcionar conjuntamente, "emparejados". Si son así, sus características tonales similares y casi idénticas, no sólo ofrecerán una transición (o paneo en el mundo de las mezclas) entre los tres canales, sino que producirán un campo sonoro más estable y coherente en la parte delantera de la habitación. Si se quieren conservar, por su alta calidad, los canales izquierdo y derecho ya existentes, la solución más sensata es añadir un altavoz central hecho por el mismo fabricante y, a ser posible, de la misma serie, de tal modo que suene, como ya hemos dicho, lo más similar posible a los otros dos canales. Estos centrales normalmente usan transductores del mismo proveedor y filtros divisores de frecuencias con topologías similares.

    Para un cine en casa teóricamente perfecto, los tres canales centrales deberían ser totalmente idénticos. Sin embargo, esta opción en la mayoría de los casos no es posible, dado que en el centro también tendremos la pantalla de TV o la del proyector y, en estos casos, lógicamente no se pueden poner ambos en el mismo espacio a no ser que nuestra sala sea grande y de una gran altura, por lo que desde el principio se optó por hacer los centrales muy poco altos y en disposición horizontal, para hacerlos más compatibles con el espacio disponible.

    En las salas de cine comerciales se opta por esta opción, es decir, el canal central igual a los dos delanteros. Todos ellos están colocados tras la pantalla, que siempre está perforada de tal modo que sea, en cierto modo, transparente acústicamente al sonido.

     
 

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