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Efecto Hass
- También conocido como "Efecto de precedencia o prioridad".
El nombre se debe a Hemult Hass, médico alemán que lo describió
en su tesis doctoral. El
oído humano no sólo depende de cómo de alto sea un sonido para
establecer de dónde viene, sino que además utiliza el tiempo de
retardo que emplea en llegar hasta nosotros. En otras palabras,
si el sonido proviene de diversas fuentes, el cerebro únicamente
toma en cuenta el sonido que proviene de de la fuente más
cercana.
Esto es tan fundamental que es el
pilar en el que se basa el campo
directo y la zona libre de reflexiones RFZ en acústica.
En el mundo de la Alta Fidelidad y
la reproducción estereofónica, es donde se basa la aparición de
un punto central en la escena sonora y de la "desaparición
virtual" de los altavoces. Esto, a diferencia de lo que creen
muchos, no se obtiene enteramente gracias a una gran calidad de
los componentes del equipo, sino mediante a corriente colocación
de los altavoces y el oyente.
También en el mundo del cine en
casa, donde es importante establecer un tiempo de retardo entre
los altavoces traseros y los delanteros, para que, aunque los
canales traseros estén más cerca de nosotros que los delanteros,
el sonido parezca que proviene de delante.
El efecto Haas describe cómo, a
nivel de percepción, si varios sonidos independientes llegan a
nuestro cerebro en una ventana temporal inferior 50 ms
(milisegundos), éste los fusiona y los interpreta como uno sólo.
Esto se debe a que el cerebro deja de percibir la dirección y
entiende los sonidos posteriores como un eco o reverberación del
primero.
Esta interpretación el cerebro la
hace de cuatro modos distintos:
- Si el retardo es inferior
a 5 ms, el cerebro localiza al sonido en función de la
dirección que tuviera el primer estímulo, aunque los otros
provengan de direcciones diametralmente opuestas. En un
sistema estéreo, el sonido se escucha en un punto central
muy focalizado situado en la bisectriz del ángulo de los dos
altavoces, con la impresión subjetiva de ser de doble
intensidad por la suma de la emisión de los dos canales.
- Si el retardo llega entre
5 y 35 ms, el oyente escucha un único sonido, sigue
siendo de intensidad doble pero empieza a distinguir la
procedencia del mismo. En un sistema estéreo, el sonido se
escucha en un punto central alto más amplio, en la bisectriz
del ángulo de los dos altavoces.
- Si el retardo llega entre
35 y 50 ms, se oye el sonido de manera separada de las
diferentes fuentes, pero procedente de la fuente inicial,
con algo menos de intensidad. En un sistema estéreo el
sonido se sigue escuchando proveniente de entre los dos
altavoces, pero se distingue la colocación de ambos. Es
decir, empieza a perder "consistencia" la escena sonora.
- Si el retardo llega con un
tiempo superior a 50 ms, el sonido se oye de manera
separada y procedente de cada una de las fuentes, con su
respectiva intensidad. En un sistema estéreo, no existiría
escena sonora, notaríamos perfectamente dónde está cada
altavoz y qué sonido proviene de cada uno.
NOTA: Por cada metro que nos
alejemos de una fuente (teniendo en cuenta que la velocidad del
sonido oscila típicamente entre 330 y 340 m/s, según la
temperatura)
La llamada "curva de Haas" indica
la intensidad (expresada en dB) necesaria para lograr una
equivalencia en cuanto al retardo en milisegundos entre dos
señales. Esta curva de Haas se utiliza en acústica, entre otras
cosas, para mantener el estéreo en recintos.
Para que el retardo (efecto Haas)
no determine en nuestro cerebro la dirección del sonido (es
decir, para se perciba el sonido como proveniente de un punto
central), la señal retrasada debe tener más nivel que la
primera. Esto se emplea en sistemas de reforzamiento sonoro de
alta calidad y sonorización de exteriores, si existen altavoces
detrás del escenario, se aumenta su volumen para simular que su
sonido proviene conjunto a los que están situados delante.
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